Ministros olvidadizos

 
     
 

 
   
 

El seis de junio de 2007, el señor Ministro de Trabajo fue entrevistado en el programa de Carlos Herrera (Herrera en la Onda), y lo que más nos llamó la atención fue la aseveración de que en España se puede vivir con mil euros, sobre todo si los unes a los de la pareja. Claro que don Jesús, al igual que su jefe don José Luís Rodríguez Zapatero, creen que el café se toma por 80 céntimos. El caso es que en la página web de Onda Cero, pusieron una encuesta para ver qué opinaba el personal de todo esto, a continuación ponemos lo que se pedía y resultados obtenidos:

   
 

   
 

   
 

Las deducciones de la encuesta son claras, lo que nos gustaría es que el señor Ministro viera todo esto, tomara nota y reflexionara sobre su enorme error. No puede haber tanta gente equivocada, ni es posible que un ministro esté tan lejos de la calle, del pueblo, de la realidad.

     
 

A ver si estos árboles del cafelitos a 80, vidas por 1.000 o pisos de 30 metros, no tapan el bosque de los graves errores que realmente preocupan.

 
     
 

Frases de distintas personas para algunos políticos

Tenía tan mala memoria que se olvidó de que tenía mala memoria y se acordó de todo.

Ramón Gómez de la Serna

Hay momentos en la vida de todo político, en que lo mejor que puede hacer es no despegar los labios.

Abraham Lincoln

La vocación del político de carrera es hacer de cada solución un problema.

Woody Allen

El político debe hablar y obrar muchas veces sin haber pensado ni leído.

Thomas Macaulay

La política es quizá la única profesión para la que no se considera necesaria ninguna preparación

Robert Louis Stevenson

Vota a aquel que prometa menos. Será el que menos te decepcione.

W. M. Ramsay

Los políticos son como los cines de barrio, primero te hacen entrar y después te cambian el programa.

Enrique Jardiel Poncela
 

Cuando los escritores, pensadores, etc., escriben sobre políticos, se refieren a todos los tiempos, ya que en los actuales, nosotros corroboramos sus sabias frases.

Salmorejo

 
     
 

Paco Meralgo  y     

 
     
 

ir al inicio sin tantas cuentas ni cuentos